Sanidad, los políticos y la industria farmacéutica. Esta historia la cuenta, Dª Ana, una médico de familia de 63 años . Para que nos vamos a engañar los médicos y se niega a desdoblar géneros: os/as, ya que dice: -amp;quot;son gilipolleces de políticos descerebrados que no tienen nada mejor que hacer. Los buenos médicos de cabecera te acunan cuando naces, te consuelan en tus momentos difíciles y cuando la de la guadaña viene, la despistan para que sigas con nosotros el máximo tiempo posibleamp;quot;. Lo de Dª Ana es un mote porque todo el mundo hasta los amp;quot;peques de su consulta amp;quot; la llaman así. Todo esto sería normal. Si no fuera porque esta médico está un poco amp;quot;majaretaamp;quot; y habla con su subconsciente. Su lado bueno, el derecho , un ángel bonachón de primera reencarnación que le dicta cordura y paciencia para no revelarse contra los malos del sistema sanitario-político e industria farmacéutica, corrupto total, para que engañarnos. Y su lado izquierdo del subconsciente donde vive un diablillo llamado Ronaldo, con 17 reencarnaciones a sus espaldas que le insta a sacar a la luz, los diles y diretes del mundo entre bambalinas de la sanidad actual en Andalucía, la que ella conoce… una verdadera comida de negros. -¿Sanidad mejorada y para todos?. -Será para tu tía, la de Huelva, nene. Para los pobres mortales que habitamos en Andalucía huele a corrupción; pacientes con listas de espera de años luz que tienen que irse a amp;quot;médicos privadosamp;quot;. Enfermos que esperan en los pasillos de los hospitales que se les atienda mientras mueren. Acompañantes de enfermos sin un sillón digno para dormir, del año amp;quot;Chinchimpunamp;quot;. Y mil y una preguntas de ¿porqué, si he pagado toda mi vida un seguro?. En clave de humor, Dª Ana, nos intenta enseñar cómo funcionan algunos médicos y muchos políticos bien embadurnados por las potentes empresas farmacéuticas, que pierden su dignidad y venden a sus pacientes como moneda de cambio para satisfacer sus ansias de poder y quedarse sentados en sus poltronas. ¿Por qué nos lo cuenta ahora a los 63 años? Porque Dª Ana y Ronaldo, la parte menos mala de su subconsciente están hasta el moño de tanto despilfarro y de que jueguen con sus pacientes como si fueran marionetas. O simplemente porque ahora que no tiene nada mejor que hacer ni que perder, se va a dedicar a escribir de esto que apesta, y se llama sanidad Andaluza. ¡Ale!, si quieres saber que están haciendo en la trastienda y en la consulta de tu médico, léelo y recapacita. …Y Erase que se era…Y esto no es un cuento.
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